La empresa marbellí, PROINSERMANT, ha celebrado la entrega de las Becas ProTalento, un programa impulsado para premiar la excelencia académica entre los hijos e hijas de sus trabajadores. La cita reunió a familias, compañeros y directivos en un acto que puso de relieve la importancia del estudio, la constancia y la dedicación en la formación de nuevas generaciones.
El acto fue conducido por Pilar Hidalgo, Directora de Recursos Humanos de PROINSERMANT, quien destacó la relevancia de estas becas como una forma de visibilizar el talento de los jóvenes y el apoyo de sus familias. Hidalgo subrayó que “estos reconocimientos son también un estímulo para seguir valorando el aprendizaje y la educación como motores de futuro”.
Las Becas ProTalento nacieron con la voluntad de destacar la excelencia académica entre los estudiantes y transmitir valores como el esfuerzo, el compromiso y la superación. Tal y como se recordó durante la ceremonia, estos principios forman parte del legado del fundador de la empresa, Brígido Sepúlveda.
“El trabajo duro siempre tiene sus recompensas, y estas becas son un ejemplo de ello. Reconocer a estos jóvenes es reconocer también la cultura del esfuerzo que nos ha acompañado desde los inicios de PROINSERMANT”, señaló Brígido Sepúlveda, fundador de la compañía.
Por su parte, Carlos Sepúlveda, Consejero Delegado de PROINSERMANT subrayó el valor colectivo de la compañía: “es un placer saber que PROINSERMANT colabora con el bienestar de más de 200 familias de forma directa, sin mencionar a clientes, proveedores y colaboradores externos”.
En esta edición han sido reconocidos ocho jóvenes en diferentes ramas de conocimiento: Pablo Luis Barea Marín, Filosofía; Andrea Pereña Manzanares, Derecho; Raúl Moreno Jiménez, Grado en Educación Primaria; Adriana Castro Ginés, Bellas Artes; Sara Justicia Guerrero, Arquitectura; Sofía Tirado Fernández, Organización y Control de Obras; Julia Andújar Cantador, Economía y Lucía Fernández Díaz, Filosofía.
Con iniciativas como las Becas ProTalento, PROINSERMANT reafirma su implicación en el entorno social y educativo de la Costa del Sol, mostrando que la inversión en conocimiento y en las personas es una de las formas más sólidas de construir comunidad.






























